Igualada Belchi Abogados | La figura del Letrado asesor en las sociedades mercantiles
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La figura del Letrado asesor en las sociedades mercantiles

07 Ene La figura del Letrado asesor en las sociedades mercantiles

La Ley 39/1975, de 31 de octubre, sobre designación de letrados asesores del órgano administrador de determinadas sociedades mercantiles establece, con carácter obligatorio, la incorporación de un Letrado asesor del órgano de administración de la compañía, ya sea individual o colegiado.

La implantación de esta figura es obligatoria para todas aquellas compañías domiciliadas en territorio español, si:
-Su capital social sea igual o superior a cincuenta millones de pesetas (lo que equivale a 300.506,1€).
-Su volumen normal de negocios, según el balance y la documentación contable correspondiente al último ejercicio fiscalmente sancionado, alcanza la cifra de cien millones de pesetas (lo que equivale a 601.012,1€).
-O, si la plantilla de su personal fijo supera los 50 trabajadores.

Y, para el caso de compañías domiciliadas en el extranjero, también será obligatoria la figura del Letrado asesor si el volumen de sus operaciones o negocios en los establecimientos que tengan en España es igual o superior a 300.506,1€ o si su plantilla de personal fijo supera los 50 trabajadores.

Vemos que la propia Ley configura estos supuestos como alternativos, de tal manera que cuando concurre cualquiera de esos supuestos inmediatamente es obligatorio contar con un Letrado asesor en el órgano de administración de la compañía. Es decir, aquellas compañías con domicilio en España o con domicilio en el extranjero y establecimiento en España, cuya plantilla de personal fijo supere los 50 trabajadores, vendrá obligada a contar con los servicios de un Letrado asesor en su órgano de administración (ya sea individual o colegiado).

Las funciones del Letrado asesor vienen establecidas expresamente por mandato legal:
“Corresponderá a dicho Letrado asesor, además de las funciones propias de su profesión que puedan asignarle los Estatutos de la Sociedad, asesorar en Derecho sobre la legalidad de los acuerdos y decisiones que se adopten por el órgano que ejerza la administración y, en su caso, de las deliberaciones a las que asista, debiendo quedar, en la documentación social, constancia de su intervención profesional”.

El Letrado asesor desarrolla funciones propias y se le atribuye una posición específica y distinta a la que viene desempeñando el Secretario en el órgano colegiado de la compañía. No obstante, si el Secretario o un miembro de su órgano de dirección fuese Letrado en ejercicio, con los requisitos prevenidos en la referida Ley, cualquiera de ellos podrá asumir las funciones atribuidas al Letrado asesor.

La propia Ley configura los requisitos que ha de reunir el Letrado asesor del órgano de administración, requisitos que igualmente debe reunir el Secretario o miembro del órgano de administración que desempeñe las funciones que le competen al Letrado asesor. En concreto, estos requisitos específicos son:

-Deberá pertenecer como colegiado ejerciente al Colegio de Abogados donde la Sociedad tenga su domicilio o donde desenvuelva sus actividades, a elección de la Compañía que lo nombre. Si en el lugar elegido no existe Colegio de Abogados, el Letrado deberá estar incorporado al Colegio que corresponda. Con esta previsión se excluye como Letrado asesor aquel letrado o abogado adscrito a un colegio profesional como no ejerciente.
-El Letrado asesor no podrá desempeñar dicha función en más de cinco sociedades.
-La relación entre Letrado asesor y la Sociedad a la que presta el servicio será de carácter exclusivamente profesional, sin perjuicio de aquellos casos en que esta relación se establezca mediante contrato laboral de manera expresa.

En la práctica societaria constatamos que son muchas las sociedades que, reuniendo todos o alguno de los supuestos que les obligan a contar con la figura del Letrado asesor (simplemente por contar en su plantilla con personal fijo de más de 50 trabajadores) no han incorporado esta figura en su órgano de administración, ya sea éste individual o colegiado. Al respecto la propia Ley establece que el incumplimiento de la incorporación de un Letrado asesor “será objeto de expresa valoración en todo proceso sobre responsabilidad derivada de los acuerdos o decisiones del órgano administrador”, lo que se traduce en sanciones económicas considerables en un eventual procedimiento de responsabilidad de administradores sociales. En definitiva, contar con un Letrado asesor en la compañía, además de ser una obligación legal, es una práctica diligente del órgano de administración de la sociedad en la toma de sus decisiones.