Igualada Belchi Abogados | Iniciar un expediente de segunda oportunidad no es sólo rellenar un formulario.
Despacho de abogados especializado en asesoramiento a empresas, pymes y particulares. Actuación integral en toda España.
Derecho, abogado, abogacía, abogada, concursal, procedimiento, deuda, concurso, acreedores, pena, delito, multa, defensa, ayuda, consulta
16283
post-template-default,single,single-post,postid-16283,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-9.1.3,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.3,vc_responsive

Iniciar un expediente de segunda oportunidad no es sólo rellenar un formulario.

07 Dic Iniciar un expediente de segunda oportunidad no es sólo rellenar un formulario.

Una de las consecuencias de la situación generada por la Covid-19 ha sido un evidente empeoramiento de la situación ecónomica, lo que a su vez ha disparado el número de solicitudes de particulares que desean acogere a un procedimiento de segunda oportunidad.

En ello influye el elevado número de anuncios que pueden encontrarse en internet de profesionales ofreciendo, como expertos en segunda oportunidad, un nuevo inicio a quienes se encuentran atenazados por una situación de endeudamiento insostenible.

Si bien los procedimientos de segunda oportunidad llevan una hoja de ruta muy marcada, lo que sin duda facilita su tramitación, toda aquellas persona que sufre un endeudamiento al que no pueda hacer frente tiene que tener claras una serie de cuestiones antes de someterse al proceso.

En primer lugar, ni toda persona puede someterse sin más a uno de estos procedimientos (hay una serie de limitaciones o, más bien, prohibiciones), ni quizá toda deuda merezca enfrascarse en un procedimiento de este tipo, que puede ser bastante largo y engorroso siendo tal vez sea más práctico en ciertos casos acudir a otra vías para tratar de solventar el problema.

En segundo lugar, aunque la Ley no exige la particpación de abogado, es conveniente asesorarse antes por uno que sea experto en la materia.

En tercer lugar, el procedimiento no consiste sólo en «rellenar un formulario que se descarga de internet para convocar una reunión a la que no va a ir nadie, para que luego el juez cancele las deudas». Y es que, antes de rellenar ese formulario, es necesario hacer un pormenorizado análisis de la situación del deudor, lo que entre otras muchas cosas requiere analizar la cuantía de las deudas existentes y la situación de las mismas, el activo, e incluso todo lo realizado los dos años anteriores por si fuese oportuno instar del Administrador Concursal una acción de reintegración, algo seguramente poco probable, pero no imposible, como tampoco lo es que pueda llegado el caso terminar el expediente con una declaración de culpabilidad y, por tanto, sin acceso al beneficio de exoneración de pasivo insatisfecho.

Y, en cuarto lugar, no olvide que el procedimiento termina con la liquidación de todos sus bienes, aunque los Juzgados empiezan a emitir resoluciones que, al amparo de lo recogido en la normativa concursal, permiten no pasar por la enajenación de absolutamente todo (de hecho alguna resolución se ha dictado analizando la posibilidad de no enajenar la vivienda habitual del concursado, siempre y cuando se den ciertas condiciones).

Si Vd. se encuentra en una situación económica apurada y no puede hacer frente a sus deudas, quizá pueda acogerse a un procedimiento de segunda oportunidad… pero déjese asesorar por un experto en la materia.