Igualada Belchi Abogados | El BEPI: El Beneficio de la Exoneración del Pasivo Insatisfecho.
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El BEPI: El Beneficio de la Exoneración del Pasivo Insatisfecho.

17 Jul El BEPI: El Beneficio de la Exoneración del Pasivo Insatisfecho.

 

El beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho, más conocido en la práctica como BEPI, está regulado en la vigente Ley Concursal en su artículo 178 bis, introducido gracias a la Ley 25/2015, de 28 de julio, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social.

Esta previsión supone una reciente novedad en nuestro ordenamiento jurídico, y una excepción al principio consagrado en el artículo 1911 de nuestro Código Civil de responsabilidad patrimonial universal. Hasta 2015 el deudor persona física respondía del cumplimiento de sus obligaciones con todos sus bienes, presentes y futuros. 

Del instituto del BEPI se puede beneficiar el deudor persona natural, ya sea empresario o no empresario. Para ello es un requisito indispensable que el deudor sea considerado «de buena fe», para lo que tendrá que cumplir una serie de requisitos previstos en el artículo 178 bis citado.

El BEPI se solicita por el deudor una vez concluido el concurso de acreedores, ya sea por liquidación o por insuficiencia de la masa activa. Además, dicha exoneración puede ser definitiva o provisional: será definitiva si el deudor ha atendido los créditos contra la masa, los créditos concursales con privilegio y el 25% de los ordinarios. Ahora bien, si con carácter previo a la solicitud del concurso de acreedores hubiese al menos intentado un Acuerdo Extrajudicial de Pagos (AEP) con sus acreedores, solo vendrá obligado a pagar íntegramente los créditos contra la masa y los concursales con privilegio, excluyéndose el pago del 25% de los créditos ordinarios. 

Para el caso de que no fuese posible saldar dichos créditos al inicio, existe la posibilidad de que se le conceda un BEPI provisional, sujeto al cumplimiento de un plan de pagos durante el plazo máximo de cinco años. Y, una vez cumplido dicho plan, se le concederá el BEPI definitivo.

Así, de una manera u otra, una vez aprobado el BEPI definitivo el deudor persona física y de buena fe podrá ver exonerada la deuda restante, de suerte que podrá comenzar desde cero, dejando atrás el lastre que le cercenaba y le impedía llevar una vida con absoluta normalidad.